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Lectura del mes de diciembre de 2008
El esclarecimiento espiritual proporcionado en las reuniones públicas de las casas racionalistas cristianas tiene gran importancia, pues queremos ver a la humanidad caminando con pasos firmes.
Pensar es atraer, y quien piensa bien solo puede atraer el bien. Las personas deben pensar con elevación, para repeler las malas intuiciones. Si supiesen poner en acción el poder de la voluntad, otra sería la realidad de la vida en la Tierra.
Pensamientos elevados y fuerza de voluntad son pasos importantes en el caminar de la evolución espiritual. Quien irradia buen humor favorece el ambiente en que vive. Siempre en lo posible, mantengan contacto con la naturaleza. Son factores muy importantes para el equilibrio psíquico. Así haciendo, crece el entusiasmo por la vida. El entusiasmo no solo es útil como benéfico, pues con él, el ser humano se envuelve en esperanza y da nuevo impulso al vivir.
Todos quieren progresar. Pero, en ciertos momentos, muchos se quejan, diciendo que todo está difícil, que todo está cada vez peor. La culpa de los obstáculos que surgen por toda parte es de los propios seres, que construyen dificultades, siembran ilusiones, levantan barreras con la incomprensión recíproca.
Ni todos quieren analizar sus pensamientos y actos, procurar corregir malos hábitos, mejorar procedimientos. Por otro lado, están los que todavía no tienen discernimiento para percibir la mentira, la falsedad, los sentimientos inferiores de personas con quien son obligados a convivir. Infelizmente, bien pocos procuran mirar para dentro de sí o saben raciocinar en el momento preciso.
Nuestras Casas están abiertas para que los seres aprendan a vivir y tengan condiciones de alejar de sí la mala asistencia espiritual. Queremos que cada uno se esclarezca sin fanatismo. Los que se dejan fanatizar demuestran no solo poca inteligencia como dan mal ejemplo.
Los racionalistas cristianos jamás se permiten tan evidente falta de raciocinio, porque la Doctrina torna clara la importancia de encarar con racionalidad todo lo que sucede.
Se trabaja por el bien espiritual de la humanidad, sin embargo nunca, en ningún momento, se deja de respetar el punto de vista del semejante. El mundo es una escuela en la cual todos son alumnos.
Estudien las lecciones contenidas en nuestros libros y sigan los buenos ejemplos. Los espiritualmente esclarecidos tienen voluntad fuerte, saben pensar, usan la inteligencia al raciocinar. Por lo tanto, procuren oír, guardar las lecciones y hacer buen uso de todo lo que aprendieren.
Luiz de Mattos
El comportamiento de los seres humanos determina su vivir.
Eso explica los sufrimientos, por falta de conocimiento de si mismos como Fuerza y Materia. Desconociendo su composición astral y física, profundizan en la propia existencia contrariedades y angustias, dejan de vivir con alegría, y en armonía con los semejantes, dejan de vivir con alegría y en armonía con los semejantes.
En la Trayectoria terrena, muchos caminan de forma errada, tropezando, a veces cayendo, sin firmeza para llegar con seguridad a la meta deseada.
El espíritu es luz, es fuerza. Si tuvieren un vivir racional, de acuerdo con las leyes naturales que todo rigen, si obedecieren a su poder de concepción, sintiendo que existe algo de poderoso dentro de si mismos, serán victoriosos en la caminata.
En las casas racionalistas cristianas son dadas aulas de esclarecimiento espiritual, para enseñar a los asistentes a vivir de forma coherente tanto la vida material cuanto la espiritual.
Van aprender que, en las innúmeras encarnaciones, enfrentan todo tipo de problema, pasan por contrariedades incontables, sufren perturbaciones, teniendo que superar los sufrimientos con mucha lucha y determinación hasta conseguir andar por este mundo con mas facilidad, sabiendo contornar las situaciones complicadas, desviándose de todos los maleficios que los cercan.
Los que estuvieren interesados en nuestras lecciones tendrán éxito en su caminar condigno, bastando, para tanto, espiritualizarse de acuerdo con los principios racionalistas cristianos, que son simples, sin embargo profundos.
Así haciendo, estarán dando gran paso para librarse del sufrimiento y de la necesidad de otras reencarnaciones. No queremos decir con eso que, al término de una existencia física, todos los que ponen en práctica los preceptos doctrinarios y su disciplina estén exonerados de otras venidas a este planeta. No! Muchas veces no erraron mucho, al contrario, procuraron acertar al máximo. Pero, en cuanto está encarnado, el espíritu ignora todas las vidas anteriores, y es posible que todavía tenga deudas que no rescató en la última encarnación, en que se esclareció un poco.
Muchos se juzgan conocedores profundos de la existencia y transmiten sus conocimientos. Queriendo ser la palmatoria del mundo, viven apuntando fallas de otros, sin mirar las propias, sin percibir que yerran procediendo así.
La vida de los seres les concierne y los conocimientos que sus espíritus adquirieren también.
Por eso, siempre recomendamos a todos: cuanto más leyeren los libros editados por la Doctrina mayor deberá ser la atención, para ir asimilando de a poco las enseñanzas del Racionalismo Cristiano.
Antonio Cottas
Traducción al español por Adelina González
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